ROMPIENDO MITOS SOBRE EL ENTRENAMIENTO

Separando la Realidad de la Ficción:

Actualmente el mundo del entrenamiento está lleno de información (buena, basada en la evidencia científica, y menos buena basada en…nada). Esto genera ideas contradictorias y mitos que pueden confundir incluso a los más entusiastas de la actividad física. En este artículo, trataremos los más comunes en el entrenamiento para separar la realidad de la ficción y así poder ayudarte a tomar decisiones correctas.

Mito 1: Levantar Cargas Pesadas Te Hará Grande y Voluminoso: Este es uno de los mitos más extendidos, especialmente entre las mujeres. La verdad es que levantar cargas pesadas no te convertirá mágicamente en una versión «voluminosa» al más puro estilo Hulk de ti misma. La construcción de músculo requiere una combinación de entrenamiento de fuerza, nutrición adecuada y genética específica. Las mujeres no tienen la misma capacidad hormonal que los hombres para desarrollar grandes cantidades de músculo, por lo que el entrenamiento de fuerza es una forma efectiva de tonificar y definir sin volverse excesivamente musculosas.

Mito 2: El Cardio Es la Única Forma de Perder Peso: Si bien el cardio es una herramienta útil para quemar calorías y mejorar la salud cardiovascular, no es la única forma de perder peso. El entrenamiento de fuerza también desempeña un papel crucial en la pérdida de peso al aumentar el metabolismo y promover la pérdida de grasa mientras se preserva la masa muscular. Una combinación de cardio y entrenamiento de fuerza es ideal para obtener resultados óptimos en la pérdida de peso y mejorar composición corporal.

Mito 3: Los Abdominales Son la Clave para un Vientre Plano: Coincidiendo en que los ejercicios que implican los abdominales son importantes para fortalecer los músculos del core y mejorar su funcionalidad (transmisión de fuerzas y mejorar la estabilidad), no son el único factor para conseguir un vientre plano. Cuidar la alimentación ajustando el balance energético, basar tu entrenamiento de fuerza en ejercicios compuestos que impliquen grandes grupos musculares como sentadillas, peso muerto, press de banca, etc,  y complementar con el ejercicio cardiovascular son clave para reducir la grasa abdominal y sacar a relucir los músculos abdominales subyacentes. Por último e igual de importante, es entender que no perdemos grasa de manera localizada, lo hacemos de forma global.

Mito 4: El Dolor Significa Ganancias: Avasallados de campañas publicitarias donde prima el NO PAIN NO GAIN, tenemos algo que contarte. Es normal experimentar cierto nivel de molestias musculares después de un entrenamiento intenso, puesto que el entrenamiento supone un agente estresante para el cuerpo que nos ayudara a generar adaptaciones y en consecuencia obtendremos mejoras. En cambio, el dolor intenso y persistente no es señal de progreso. Entrenar con dolor puede aumentar el riesgo de lesiones y provocar un sobreentrenamiento, lo que puede obstaculizarte en la consecución de tus objetivos. Por lo tanto no midas la calidad del entrenamiento en función del dolor. Escucha a tu cuerpo y da tiempo a tus músculos para recuperarse adecuadamente entre sesiones pudiendo maximizar sus beneficios. Te invitamos a aplicar el MORE BRAIN, MORE GAINS.

Mito 5: Más Siempre es Mejor: La calidad del entrenamiento es más importante que la cantidad. Pasar horas interminables en el gimnasio puede provocar fatiga, lesiones y un aumento del estrés en el cuerpo. Es más efectivo centrarse en sesiones de entrenamiento cortas pero intensas y asegurarse de descansar y recuperarse adecuadamente entre ellas. El descanso es tan importante como el ejercicio en sí para lograr resultados óptimos en el entrenamiento. Recuerda mejor es mejor.

En conclusión, es importante cuestionar y examinar críticamente los mitos comunes en el mundo del entrenamiento. Al separar la realidad de la ficción y adoptar enfoques basados en la evidencia, puedes maximizar los beneficios del entrenamiento y alcanzar tus objetivos de manera segura y efectiva.